jueves, 6 de octubre de 2016

Demografía de la esclavitud negra en Venezuela, siglos XVI y XVII©, por Rafael Antonio Strauss K.

Aproximación a una demografía de la esclavitud negra en Venezuela, siglos XVI y XVII©,
por Rafael A. Strauss K./Escuela de Historia-UCV Publicado en la revista Tierra Firme, Nº 85, Año 22, Vol. XXII, pp. 75-105, Caracas, 2004. 

Introducción

El presente trabajo surgió de una propuesta de investigación que me hiciera el Dr. José Eliseo López, profesor de la asignatura Demografía Histórica, que a manera de seminario se dicta en el Doctorado en Historia de la Universidad Católica Andrés Bello. Apenas iniciamos el arqueo de fuentes nos percatamos de que la información numérica sobre los negros en Venezuela para los dos primeros siglos de nuestro tiempo colonial, era escasa, situación que, estadísticamente hablando, luce más objetiva en los ciento cincuenta y cuatro años siguientes, es decir, el lapso comprendido entre el siglo XVIII y 1854, año de la promulgación –24 de marzo– y la reglamentación –30 del mismo mes– de la Ley de Abolición de la Esclavitud, en el gobierno de José Gregorio Monagas. Era a aquella escasez a la que seguramente se refería el profesor López cuando me propuso el tema de la demografía de la esclavitud negra en Venezuela en los siglos donde el registro de negros ciertamente luce incompleto. Aceptamos el reto. Y nos gustó aceptarlo, entre otras razones, por las derivaciones que ha tenido y tendrá una investigación en esta línea, tal y como lo expondremos más adelante. 
Entre los estudiosos más importantes de nuestro tiempo colonial y, en general, de nuestra historia, hay consenso en cuanto a que los primeros negros esclavos en lo que sería Venezuela no quedó idóneamente registrado. Una de las razones más conspicuas es que una buena cantidad de ellos arribó a nuestras costas impulsados por el contrabando. Asimismo, no deja de ser una constante, por ejemplo, que en muchos de los estudios históricos de carácter regional se reporten cantidades significativas de esclavos negros para los primeros años del siglo XVIII, pero que no se pueda explicar cómo fue que los ‘núcleos generadores’ llegaron al área que se estudia… Y nos referimos tanto a investigaciones recientes como a las de datas más antiguas. Y es bueno señalar, salvo escasas excepciones, que no estaría de más revisar las ‘cifras regionales’ de negros –y de indígenas– pues apreciamos, aun desde nuestra inexperiencia demográfica, que en varios casos hay disonancias en cuanto a las cantidades que se ofrecen, lo que indudablemente repercutiría en las cifras de población con las que en ese aspecto se ha nutrido nuestra historiografía. Al parecer, hace falta una mayor presencia de la demografía histórica en una suerte de evaluación historiográfica que urge hacer en Venezuela, particularmente en lo que tiene que ver con la demografía negra y la indígena, para no referirnos aquí sino a este aspecto…

Dividimos este trabajo en dos partes. En la primera –Datos para una demografía de la esclavitud negra en Venezuela, siglos XVI y XVII– presentamos cronológicamente lo que las fuentes impresas consultadas nos informan acerca de cifras sobre la esclavitud negra en Venezuela, reduciendo la pesquisa a los siglos escogidos. Para esta Aproximación hemos considerado los datos en tres situaciones: 1: la cifra de esclavos negros que se suministra está comprobada, el año respectivo aparece subrayado y cualquier indicador de cantidad se ha destacado en negritas. Estos datos están reflejados en el Cuadro 1. 2: las cifras que se mencionan no están comprobadas y se refieren a peticiones, licencias, permisos u otras maneras para introducir negros en Venezuela. Esta información la hemos vaciado en el Cuadro 2. La situación número 3 la hemos reflejado, como anexo, en la lista de Permisos para ingresar esclavos negros a Venezuela, ss. XVI y XVII, pero que no ofrecen información de cantidad. En los tres segmentos se informa la procedencia de cada dato así como el destino en Venezuela, cuando se conoce, de los esclavos negros. En la segunda parte –Aproximación a una demografía de la esclavitud negra en Venezuela, siglos XVI y XVII– se hace un intento de interpretación de los datos ordenados en los cuadros 1 y 2, según los criterios que decidimos.

Esta presentación de la información nos pareció la más idónea, particularmente para ordenar de la mejor manera posible los datos que localizamos sobre la esclavitud negra en Venezuela en los siglos seleccionados. Creemos factible, además, que este formato permita algunas consideraciones para precisar lo que en nuestra historiografía tiene que ver con los negros esclavos, principalmente en cuanto a las cifras que para los siglos XVI y XVII nos suministran algunos autores, que si bien es cierto no se impusieron como meta un tratamiento específicamente demográfico del asunto, suelen no discriminar entre cantidades reales de negros –que nosotros denominamos comprobadas– y cantidades solicitadas. Estas últimas, sin embargo, no dejan de ser significativas porque pueden dar una idea de las ‘necesidades de esclavos negros’ en la Venezuela del XVI y el XVII, y a lo cual podría asignársele un valor de carácter demográfico. Es decir, que hemos procurado una distinción entre los datos para una historia de la esclavitud negra en Venezuela –que no es nuestro objetivo– y una demografía de los negros en los dos siglos mencionados.

En cuanto a las fuentes impresas, su revisión fue tan dolorosa como apasionante. Dolorosa porque detrás del detalle de las cifras de negros hay historias colectivas e individuales que revelan todos los males que por definición constituyen la esclavitud en todas sus formas y variantes… No estoy seguro de que el drama humano impreso en cada negro pisoteado desde el embarque mismo no haya pasado a los genes de nuestra herencia cultural. Y apasionante, decimos, porque nuestra cercanía con el tema afrovenezolano se había reducido a considerar al negro que nos trajeron, y a sus descendientes, como fabricantes, mantenedores y ejecutantes de algunas de las expresiones de nuestra cultura popular, o como una de las matrias, uno de los úteros en los que se forjó la venezolanidad… y, más allá de esto, proponer como tema en nuestras clases de antropología en la UCV el asunto de la discriminación racial en Venezuela. Es decir, que apenas habíamos profundizado en los datos objetivos que fueron cubriendo de negritud obligada el espacio que iba a ser Venezuela… Acercarnos al negro desde el punto de vista de la intimidad y la dinámica que propicia el abordaje demográfico, nos obligó a releer autores que han disertado sobre la esclavitud en el Nuevo Mundo y en Venezuela, para navegar con técnicas distintas en las aguas de esos libros…

De hecho, consultamos más fuentes de las que reportamos en los cuadros, que son las mismas que listamos en la bibliografía. Esto obedece a la precisión cronológica y cuantitativa con la que nos acercamos al objeto de esta pequeña investigación. Se nos queda en el tintero –o más bien, en el disco duro– una cantidad significativa de datos relativos a la esclavitud negra en el XVIII y el XIX venezolanos que, seguramente, servirán para alimentar algunos de los aspectos del proyecto al que nos referiremos en líneas posteriores. Sobre el material utilizado para esta Aproximación, tenga el lector la seguridad de que hicimos una revisión exhaustiva y minuciosa para pesquisar en las aguas a las que aludimos la más mínima información sobre la esclavitud negra, algunas de sus circunstancias históricas y mucho de su entorno demográfico. Esto explicaría porqué el presente trabajo excede el límite de veinte cuartillas sugerido por el profesor del seminario. Nos disculpamos por ello: en nuestro descargo debemos decir que no quisimos sacrificar el resultado de la revisión ni la pasión con la que nos acercamos al asunto. Estamos seguros de que la manera en que hemos presentado el cúmulo de datos facilitan tanto la lectura como un acercamiento, que llamamos dinámico, al aspecto demográfico de la esclavitud negra en la Venezuela del XVI y el XVII.

El registro, ciertamente incompleto, de los primeros negros en lo que actualmente es Venezuela, caracteriza el presente trabajo como lo que anuncia su título, es decir, una aproximación, que vemos en dos sentidos. En el primero, se trata de la presentación, lo más detallada posible, de lo que tiene que ver con las cantidades de negros –esclavos, criollos, libres, morenos, mulatos y de otras condiciones– que fuimos pesquisando en las fuentes impresas que consultamos. En la mayoría de estos casos procuramos mantener el detalle cuántico en su ambiente histórico, con la intención de mostrar asimismo el ambiente demográfico. El segundo sentido es, por las razones del registro incompleto, igualmente una aproximación a la demografía de la esclavitud negra en aquellos dos siglos. En este punto hay, sin embargo, un problema y es lo que tiene que ver con las cifras de ‘población total’, pues contamos con un registro que no parece confiable, excepto, quizá, en lo que tiene que ver con ámbitos geohistóricos más bien reducidos. Este asunto de establecer la población total –prehispánica y del XVI y XVII– es materia pendiente… Otro problema que surge, y que habrá que revisar en una investigación más profunda es, si en algunos casos no estaremos contando los mismos negros, particularmente cuando se desconoce su destino final desde los centros de acopio en Venezuela.

Esta situación de datos incompletos, los primeros resultados que mostramos en esta Aproximación y la convicción del mal tratamiento historiográfico que parecieran haber recibido algunos segmentos sociales de nuestra historia, nos han animado a plantearle al Dr. José Eliseo López la confección de un proyecto sobre la demografía de la esclavitud negra en Venezuela, investigación que, seguramente, tendrá derivaciones hacia nuestra demografía aborigen e interesantes consideraciones para la revisión del acontecer demográfico en nuestra historia. El profesor López ha aceptado la idea y muy pronto redactaremos el proyecto para presentarlo ante el Consejo de Desarrollo Científico y Humanístico-UCV.

Primera Parte: Datos para una demografía de la esclavitud negra en Venezuela, siglos XVI y XVII

1.- Esclavos negros en Venezuela, ss. XVI y XVII: cantidades comprobadas

1526, 12 de enero: “Los mercaderes vizcainos Sancho Ortiz de Urrutia y su sobrino Juan de Urrutia consiguieron del emperador la primera licencia de exportación de esclavos negros a Cubagua […] Recogió los treinta negros el factor de ambos, Antón López, el 13 de abril, pero ante la protesta del alcalde mayor no logró descargar más que una parte de ellos.” (Enrique Otte, Las perlas del Caribe: Nueva Cádiz de Cubagua, p. 235; “Los mercaderes vizcainos”…, 1964 y Cedulario, 1961, Nº 3; www.larutadelsol.com/un-dia-en-oriente/enero/0112.htm). El permiso a Juan de Urrutia contempló la concertación expresa ‘con las personas que tienen cargo de pasar a aquellas partes los cuatro mil negros esclavos de la licencia del nuestro mayordomo mayor y pagándole los derechos que por ello hubiere de haber, podáis pasar y paséis a la dicha isla de Cubagua hasta treinta esclavos negros’… (Miguel Acosta Saignes, Vida de los esclavos negros en Venezuela, Nota 1, p. 144) De los negros esclavos que descargó Antón López en Abril, hemos contado dos: Rodrigo López, p. 355 y Caso de Domingo, hijo de un ‘hombre principal en la provincia de Gelofe’, quien termina obteniendo su libertad según la documentación que ofrece E. Otte, Las perlas del Caribe, p. 356. Sevilla, 30.12.1536, AGI, IG 1205, Nº21 y Real Cédula del 2.3.1537, AGI, IG, 422. XVII, 114. Notas 1852 y 1853)

1530: “Intervinieron en la obra de la fortaleza de Cumaná de 1530-1531 tres negros, dos de ellos esclavos, uno perteneciente a Hernando Gallego, y el otro, Alonso, cedido en alquiler por el empresario de la isla Española Francisco Dávila a Pedro Ortiz de Matienzo. El tercero, Juan Moreno, negro libre, trabajó como albañil, cobrando tres tomines diarios, el mismo salario que percibieron dos carpinteros españoles”… (E. Otte, Las perlas del Caribe, p. 356)

1531: “en la expedición colonizadora del Adelantado Diego de Ordaz, que desembarcó en el Golfo Triste en 1531, se introdujeron cincuenta negros, según lo tenía estipulado en su contrato.” (Carlos Siso, La formación del pueblo venezolano, I:433. Nota 1: “P. Caulín: O. c. Analectas, pág. 160.”)

1532: el Adelantado Jerónimo de Ortal, “poblador del Golfo Triste, se permitió en 1532 llevar cien negros.” (C. Siso, La formación, I:433)

1533, 8 de mayo: En las pertenencias (Inventarios Ejecutivos) de Pedro de Herrera, Cubagua, “una esclava negra, con dos hijos […] Miguel de Gaviria, 3 de septiembre: “Un negrito, Andresico […] Francisco Portillo, Cubagua, 16 de octubre, “Un negro que anda en un barco.” Total: cinco (E. Otte, Las perlas del Caribe, pp. 512 y 514)

1534: “el Adelantado Antonio Cedeño, que construyó un Fuerte en el Golfo Triste, pidió en carta de 24 de enero de 1534, dirigida a Pedro de Alegría en Cubagua, ‘que le envíe los negros que tiene en Cubagua, además una negra para sí, sin que se sepa cuál’.” (C. Siso, La formación, I:433. Lo toma de Andrés F. Ponte, Bolívar, pp. 20-21)

1534: 2 berberiscos y un negro, ubicados en la columna Esclavos en la Provincia [de Venezuela] y un mulato (Manuel Rodríguez Campos, “Resúmenes estadísticos”, Cuadro Nº 3)

1534: pasajero Domingo Italiano, “de color negro”. [No se asienta destino] (José Eliseo López, La emigración desde la España peninsular a Venezuela en los siglos XVI, XVII y XVIII, I:311)

1541: Galeotto Cey salió de La Española, entre otras pertenencias, con un esclavo. Luego del temporal que se presentó “nos perdimos muy cerca del cabo de la Vela, a 100 millas en la costa hacia levante y desaparecieron todos, yo me quedé vestido de marinero, con una espada, una rodela y mi esclavo. Avanzamos por tierra […] durante tres días muriendo dos tercios de los nuestros, que éramos 60 o más entre negros, cristianos e indios.” [Seguramente este esclavo negro es el que con “una india y un indio” acompañan a Cey, a principios de abril de 1545, en la fundación de El Tocuyo] (Galeotto Cey. Viaje y descripción de las Indias 1539-1553, pp. 47, 56s, 74)

1543: En este año “ingresan en el territorio venezolano cien esclavos destinados al Cabo de la Vela”… (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 170)

1550: “una de las primeras importaciones de esclavos, unos ochenta, procedentes de las Antillas, fue para Buría, cerca de Barquisimeto, donde se había descubierto oro.” (R. A. Rondón Márquez, La esclavitud en Venezuela, p. 27; A. Arellano Moreno (Orígenes de la economía venezolana, p. 129. A propósito de este envío F. Brito Figueroa habla de “cerca de un centenar”, El problema tierra y esclavos, p. 170) Algunos datos de utilidad para la demografía histórica del alzamiento del Negro Miguel (1553): Fray Pedro Aguado: Miguel “comenzó a persuadir a los demás esclavos […] y con mucha instancia los persuadía, pero al fin vino a hallar hasta veinte negros que quisieron seguir su opinión”… Hernández de Serpa, en su Relación, testigo presencial de los sucesos, informa que fueron 50 negros los alzados. (Raúl Díaz Legórburu, La aventura pobladora, p. 115) Hay que recordar, sin embargo, que según el mismo Aguado Miguel hizo “tintar de negro todos los indios que consigo tenía con sumo de jagua […] para que el número de los negros pareciesen mayor y aquella compañía más espantable”…

1551: “En el Juicio de Residencia hecho a Juan Pérez de Tolosa, [el testigo Liben de Grave] declaró que dos negros de Juan de Villegas, llamados Jorge y Antonio, tenían indias a su servicio, las cuales eran ‘comarcanas’ de El Tocuyo y Quíbor.” (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 226)

1552: “Juan de Villegas tuvo un técnico famoso en el descubrimiento de minas. Se llamaba Francisco y había sido esclavo de Juan de Carvajal.” (M. Acosta Saignes, Vida, pp. 146-147; (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 244)

1554: “dice un testigo en el proceso seguido en Borburata contra el negro Cristóbal de Albornoz, que éste vive más como señor que como esclavo, teniendo seis o siete piezas de indios a su servicio y que públicamente dice a los negros de El Tocuyo que esa tierra no es para que los negros sirvan por la fuerza.” (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 244)

1561: Antes de septiembre, Lope de Aguirre –mal llamado El Tirano– “apresura las instalaciones que se estaban haciendo al barco que le había quitado al gobernador Villandrando. Poco más de 30 días estuvo en Margarita, de donde sale a fines de agosto con 150 hombres, 20 negros y 200 indios”… (R. Díaz Legórburu, La aventura pobladora, p. 121)

1563: Pérdida de 60 esclavos “traídos por el portugués Antonio Gómez a la isla de Margarita.” (Documentos, p. 13) El documento informa, en realidad, de “sesenta y tantos esclavos” (p. 19) y es seguramente el mismo al que se refiere M. Acosta Saignes, en Vida, pp. 70-71.

1564: “54 negros arribados al puerto de Borburata”. (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 131). No los consideramos incluidos en las 81 piezas, de las que informa el autor, y que corresponden al mismo año.

1564: “81 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129)

1564: “una esclava y cuatro esclavos negros”, cuyo destinatario fue Pedro Sánchez, además de otros géneros, en lo que el autor llama “la primera nave con carga de importación”, que llega a Borburata en 1564. (Arturo Uslar Pietri. Sumario de economía venezolana para alivio de los estudiantes, p. 291; A. Arellano Moreno, Orígenes, pp. 307-310 y en Documentos para la historia económica de Venezuela)

1564: Coro: “Estando juntos en acuerdo el Tesorero Gonzalo de los Ríos y el Contador Diego Ruiz de Vallejo, platicaron lo que se debía hacer de dos negros esclavos que por bienes de S.M. se habían cobrado”… (M. Acosta Saignes, Vida, p. 93)

1565: “192 decomisados”. (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 131) No los consideramos incluidos en las 204 piezas, de las que informa el autor, y que corresponden al mismo año.

1565: “204 piezas”. “De ellos [sic] 151 pertenecían al lote vendido en Borburata por Hawkins, pirata inglés autorizado a comerciar por el gobernador Bernáldez…” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129 y nota 8. Como Apéndice, Miguel Acosta Saignes ofrece el Documento sobre los esclavos que en 1565 trajo al puerto de Borburata Jhon Hawkins, Vida, pp. 345-349)

1565: “doce esclavos” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 131) No los consideramos incluidos en las 204 piezas y en los 192 decomisados, de los que informa el autor, y que corresponden al mismo año. Sobre estos “esclavos negros criollos que manifestó Bartolomé García”, Miguel Acosta Saignes informa de su distribución: Angelina, 24 años; Francisco Joaquín, 16 años; Juanilla, “de cerca de 10 años”; “una hermanita llamada Teresa”, 7 años; “otra hermana llamada Marica”, 5 y medio años. Todos estos son hijos de María”; Agustina, madre de Violante, de 7 años. Otra hermana llamada Sebastiana, 5 años; otro hermano, Blasillo, 10 y medio años. (M. Acosta Saignes, Vida, p. 94. Lo toma del Libro Común y General de Real Hacienda, Boletín del Archivo General de la Nación, Nº 113)

1565: El 27 de marzo “tocaron a S.M. 123 pesos y un tomín, por razón de cierta deuda que D. Pedro de Ursúa debía a S.M. y procedió de un negro llamado Diego, que por informes pareció ser del dicho […] y traído a esta Gobernación por el tirano Lope de Aguirre y mandado a vender por justicia real.” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 93. Lo toma del Libro de Acuerdo de los Oficiales Reales, Boletín del Archivo General de la Nación, Nº 113)

1565: En Santo Domingo se abrió un proceso “para conocer de la culpabilidad de los funcionarios de Río de la Hacha, en el escandaloso trato que dieron a Hawkins. Al tesorero [Miguel de] Castellanos se le acusó de haber recibido como presente ‘dos negros trompetas’ y se aclaró que era la tercera vez que el filibustero inglés llegaba por esos rumbos”… (M. Acosta Saignes, Vida, p. 71)

1567: “26 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129). ‘Pero después, viendo que el Gobernador no había dado lugar el rescate, los soltaron a todos y a los mercaderes dieron por los mil y quinientos pesos que les habían tomado, veinte y seis negros’… (M. Acosta Saignes, Vida, p. 73)

1567: Diego Ruiz de Vallejo escribe en 1568: ‘el año pasado de 67 han venido cinco armadas al puerto de Borburata (…) El primer corsario que vino se llamaba el Sores, francés (…) Tras éste vino otro llamado Pierre de Barca y éste todo su intento era rescatar y así llegó hasta el puerto de la ciudad de Coro, donde los vecinos rescataron hasta once negros’… (M. Acosta Saignes, Vida, p. 72; R. Díaz Legórburu, La aventura pobladora, p. 106)

1567: Río de la Hacha: ‘El mismo día [23 de junio] […] vino de paz a hablar un Juan Lover [Lowell], general de los dichos ingleses […] Compelido de la hambre y sed que padecía, echó de la otra banda del río desta ciudad noventa o noventa y dos esclavos’… (M. Acosta Saignes, Vida, p. 72) Tomamos la cifra más alta.

1569: “En la isla de Margarita vino un navío nombrado Nuestra Señora del Ayuda, cuyo Capitán y Factor era García Riberos. Trajo cincuenta negros y otras mercaderías”… (Documentos, p. 35)

1570: En la resistencia a Juan de Buentiempo, cuando se presentó por el área de Santa Marta. Entuvieron, ‘el capitán Gonzalo de Vega, con su espada y una albarda y una celada y un caballo con una lanza y un esclavo’; “Juan de Azpeleta, con espada y una daga y un esclavo’… (M. Acosta Saignes, Vida, p. 171)

1573, 4 de febrero: “sean sus mercedes servidos de darle licencia para que traiga por minero con su gente a un negro suyo [de Agustín de Ancona] llamado Francisco.” (Actas del Cabildo de Caracas, t. I, p. 4)

1573: “Hacia 1582, toda la preocupación de las autoridades de Santa Marta, Maracaibo y Coro, la constituían unos treinta negros del mariscal Castellanos, fugitivos desde hacía varios años, de los cuales, a los seis meses de persecución, sólo habían logrado capturar uno.” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 121. Las fechas que utilizamos es por lo que se explica en la nota 2. El texto completo está en Documentos para el estudio de los esclavos negros en Venezuela, pp. 79-84 y el Hermano Nectario María explica con detalles este acontecimiento en caps. xxx y xxxiv de Los orígenes de Maracaibo; Documentos para la historia económica de Venezuela, pp. 367-369)

1585: ‘que por parte del muy Ilustre señor D. Luis de Rojas, gobernador y capitán general por S.M. desta dicha gobernación, les fue notificada una sentencia [por la que] parece por condenados cinco piezas de esclavos negros, esclavos dos machos y tres hembras’… (M. Acosta Saignes, Vida, p. 95. Lo toma del Libro de Acuerdo de los Oficiales Reales, Boletín del Archivo General de la Nación, Nº 113)

1586: “24 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129)

1586: Para este año “continuaban en plena actividad los cimarrones del Mariscal Castellanos, según carta de don Luis de Rojas […] ‘Matáronles ocho o nueve negros y tomáronles mucho servicio de naturales [indios] y mulatos, hijos suyos’…” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 258)

1587: “Y en lo que Vuestra Majestad me manda que dé aviso de lo que se hizo en el rescate de franceses […] averiguose bastantemente haber tomado los franceses en el puerto de la Borburata cantidad de cueros […] que estaban en el dicho puerto para llevar a […] Santo Domingo y de allí a […] Castilla, en recompensa de ellos los cuales los dichos franceses echaron en tierra once negros y negras, sin que ninguna averiguación se pudiese hacer de lo contrario, por lo cual yo condené los dichos once negros por perdidos y su valor se metió en la Real Caja de Vuestra Majestad y a las personas en cuyo poder se hallaron, les condené en pena de perdimiento de todos sus bienes y en destierro perpetuo de esta Indias [sic] si reincidiesen en lo hecho.” (Documentos, p. 83)

1590: “450 piezas” “180 arribaron forzosamente a Borburata en el Navío portugués Nuestra Señora de Candelaria”. (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129 y nota 10. Actas del Cabildo de Caracas, t. I. Véase también Real Hacienda, t. I, fol. 93) Por las referencias que utiliza, es probable que esta noticia sea la que Miguel Acosta Saignes basa en el testimonio del negrero portugués Rui Gómez Bravo, quien ‘había venido al puerto de Cata desta Provincia de Caracas (…) con un navío de esclavos que traía con licencia’ para Cartagena. Gómez Bravo solicita residencia en Caracas, que se le concede. (M. Acosta Saignes, Vida, pp. 95-96)

1590: “las Actas del Cabildo [de Caracas] mencionan al portugués Rui Gómez Bravo, que se dirige a Cartagena ‘con un navío de esclavos, con licencia y registro’, y forzosamente desembarca en La Guaira.” (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 171; Actas del Cabildo de Caracas, t. I, p. 153, del 2.6.1590) Seguramente es a esta contingencia a la que se refiere, sin citar la fuente, Eduardo Arcila Farías. Economía colonial de Venezuela, p. 394: “En 1590 trajo un navío a La Guaira 172 negros.”

1591: “284 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129)

1592: “La introducción, autorizada o no, de negros esclavos en las pesquerías de Margarita había continuado. Una R.C. [Real Cédula] del 13 de mayo de 1592 menciona a un portugués quien poseía una canoa con 30 esclavos buzos y de servicio; negros de Guinea e indios traídos de Brasil.” (M-A Vila, Síntesis geohistórica, p. 30)

1592: Cuatro esclavos solicitan su libertad “después de la muerte de su amo el Obispo Martínez Manzanillo, por no haber dispuesto en su testamento nada acerca de ellos.” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 304)

1592: El Ayuntamiento caraqueño compró un esclavo, de nombre Antonio, que “destinó al convento de S. Francisco”. Logró huir. (M. Acosta Saignes, Vida, p. 93. Lo toma de Actas del Cabildo de Caracas, t. I, p. 186, del 27.4.1592; F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, pp. 171-172) A propósito de esta huida, se resolvió “ordenar se vendiese en donde fuese apresado y se remitiese a Caracas el producto de la transacción, para comprar otro negro o negra menos levantiscos.”

1594: “287 piezas”; “195 que iban al Brasil en la nave Trinidad, se vieron obligados a fondear en La Guaira. Un negro estaba canceroso y una esclava loca.” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129 y nota 11) Miguel Acosta Saignes, con base en el Libro de Acuerdo de los Oficiales Reales (1535-1607) [Boletín del Archivo General de la Nación, Nº 113], discrimina en piezas a los negros sanos de la siguiente manera: Manuel Fernández, maestre, 23; Ana de Castro, pasajera, 8; Manuel Sánchez, 147; Manuel Press, marinero, 2 y el resto de marineros -Manuel Luys, Bastián González, Bastián y Antonio y Melchior González, 1 pieza. A estos 195, se suman los dos enfermos, para un total de 197. Y agrega: “Tampoco pagaban en tal ocasión nueve criaturas de pecho, como se hacía constar.” Total: 206 (M. Acosta Saignes, Vida, p. 76; Graziano Gasparini, Manuel Pérez Vila y Carlos F. Duarte, La Guaira. Orígenes históricos. Morfología humana, p. 82; E. Arcila Farías. Economía colonial de Venezuela, p. 394)

1594: pasajero Diego de Cáceres, “natural de la ciudad de La Grita, en el Nuevo Reino [de Granada], hijo de Lucas, negro, y María, su madre, india: se despachó al dicho Nuevo Reino, de donde vino.” (J. Eliseo López, La emigración desde la España, I:372)

1595: “284 piezas” “192 desembarcaron en La Guaira en el navío Santiago” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129 y nota 12; M. Acosta Saignes, Vida, p. 77 no menciona las 284 piezas y sí las 192. Pero, en G. Gasparini et al. La Guaira, p. 82, se reportan 202 “piezas de esclavos chivos y grandes”, que es la cifra que tomamos. E. Arcila Farías. Economía colonial de Venezuela, p. 394, por su parte, escribe: “Al año siguiente [1595] otros dos barcos, portugueses como el anterior, llegaron en iguales circunstancias con una carga de 284 negros, pero el cargamento de uno de ellos fue embargado por no haberse encontrado justificada la arribada forzosa.”)

1595: Navío S. Isidro, “que arribó maliciosamente a La Guaira, en un viaje cuyo punto de partida había sido Pernambuco […] Debe notarse que en este caso no había a bordo sino un par [2] de esclavos, quienes se declararon perdidos por sus poseedores para que fuesen vendidos en pública almoneda.” (M. Acosta Saignes, Vida, 77)

1595: Por ‘tiempos contrarios’ arriba a La Guaira el 17 de abril el navío Nuestra Señora del Rosario, con “92 piezas de esclavos” (M. Acosta Saignes, Vida, pp. 76-77; G. Gasparini et al. La Guaira, p. 82)

1597, 16 de septiembre: Francisco, negro, pregonero público… (Actas del Cabildo de Caracas, t. I, p. 465; Actas del Cabildo de Caracas, t. VI, p. 179, del 5.1.1627; Actas del Cabildo de Caracas, t. VIII, p. 82, del 9.1.1651) [Hemos supuesto a este pregonero como una sola persona, aunque para 1651 tendría más de 54 años]

1597: pasajero Melchor de Acosta Montero, “de nación portugués […] licencia para volver a la provincia de Venezuela, de donde vino, y que pueda llevar un esclavo negro que trajo de ella, nombrado Gaspar, de 30 años, alto de cuerpo, atezado”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, I:374)

1599: “192 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129)

1602: A propósito de una insurrección en El Tocuyo, se menciona a “Mateo (un negro esclavo de Diego de Losada hijo)”… (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, pp. 271; Actas del Cabildo de Caracas, t. II, p. 112)

1602: pasajera Doña Aldonza Manrique, natural de Madrid, “que vino de la Margarita, hija de don Juan Sarmiento de Villaldrando [sic, por Villandrando], gobernador que fue de la Margarita […], pasó a la isla de Margarita, de donde vino, y llevó […] a Isabel Gutiérrez, su esclava, color de membrillo cocho, de edad de 30 años […] con una señal en el carrillo derecho”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:22)

1603, 26 de septiembre: el Fiscal de la Real Audiencia de Santo Domingo, el Lic. Francisco Manso de Contreras, declaraba, entre otras cosas: ‘Tengo mandado secuestrar y embargar todos los bienes y haciendas de dichos residenciados y fiadores [D. Pedro Fajardo, ex gobernador de Margarita y Alonso Suárez del Castillo, ex Gobernador y Capitán General de la Provincia de Caracas] A Alonso del Castillo ‘tan solamente le están secuestrados la canoa y negros de dicha granjería’. (M. Acosta Saignes, Vida, p. 145. Toma la información de Actas del Cabildo de Caracas, t. II, pp. 146-147; F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 174) En nuestra revisión al Acta mencionada, p. 153, entendemos que en el pleito hay involucradas 140 piezas de esclavos negros “consignados a Luis Alvarez de Cabrera y a Vicente de Gaçamor, e por su ausencia a Blas Ferrera”… Las piezas vinieron en el navío N. S. de La Asunción y Pedro Fajardo “injusta y violentamente, con la mano de la justicia, se había apoderado de ellas y escogido diecisiete”…

1604: El 30 de julio “los Oficiales Reales conocieron del suceso de un navío negrero perdido en la costa de Capatárida [Falcón]. En realidad, después de algún accidente, del cual quedaron sólo dos negros en esta región, el buque había podido continuar hasta Maracaibo, donde se vendieron los esclavos en pública almoneda.” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 78)

1605: pasajero Francisco Carrillo, “clérigo presbítero, natural de la isla de Margarita, el cual es un hombre alto, amulatado […] licencia para que pueda pasar y pase a la isla de la Margarita”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:27-28)

1607: Entre los bienes de Doña María de Luyando vendidos en subasta, en Santiago de León, “una esclava”, que se remató en tres mil doscientos reales. Se menciona, además, varias casas, trigo, “los esclavos”, etc. (Documentos, p. 121)

1609: pasajera Catalina, “negra esclava de Tomás de Lugo, el cual la trajo en su servicio y en el de la niña, su hija, de la isla Margarita hace más de ocho años [1600]:… pide licencia […], para enviar a la dicha su esclava a la dicha isla Margarita, de donde vino.” (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:47)

1609: Real Provisión: “Don Felipe […] os mando […] embarguéis los dichos bienes y secuestren y pongan en depósito en personas legas, llanas y abonadas por inventario”: una fuente de plata grande, cantidad de percal “y otros muchos bienes muebles y once piezas de esclavos y otros bienes”… En Cumaná (Documentos, p. 131)

1611: pasajero Diego Ortis de Montenegro […] tesorero de la real hacienda de […] Margarita […] y que pueda llevar dos esclavas negras, la una de 9 años, para su servicio.” (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:50)

1612: Con base en la carta de Bernabé de Oñate Mendizábal, M. Acosta Saignes destaca que una vez que en Curazao se usaron “cinco piezas […] para costear los gastos de transporte hasta Coro”, ya en esta ciudad “veinte piezas se dieron a Sancho de Alquiza para las minas de la Grita.” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 79; E. Arcila Farías. Economía colonial de Venezuela, p. 395)

1613: “tuve aviso del Teniente que tengo puesto en la ciudad de Coro cómo habían llegado 44 esclavos en dos piraguas allí y que quedaban en la isla de Curazao 164 y que enviaba por ellos […] Volvióme a avisar con brevedad el dicho Teniente que habían llegado ya los negros y que eran en todos 208 y que era la mejor gente y la mejor armazón que se habían visto en estas partes y que por ser negros de los Ríos [“en la costa de Cabo Verde, al salir del Puerto de cacheo”] tenían mucho más valor que los negros de Angola.” (Documentos, pp. 139 y 144) Creemos que esta información se refiere a las “207 piezas” que Antonio Arellano Moreno ofrece, sin referencia, en Orígenes, p. 129, y que no hemos considerado. Sí hemos tomado en cuenta los siguientes datos de Documentos, p. 139: se “hizo lista de todos los esclavos que vinieron y halló que fueron doscientos siete piezas […], hombres y mujeres, viejos y mozos, chicos y grandes”… (También: E. Arcila Farías. Economía colonial de Venezuela, p. 394)

1613: pasajero Mateo Maldonado, “negro esclavo de Pedro Graterol, clérigo que vino de la ciudad de Trujillo, en la provincia de Venezuela”… Al esclavo se le da licencia “para que lleve consigo a Catalina Amiga de Reinoso […], su mujer.” Catalina aparece también como Catalina Pinto de Reinoso y como Reinoso. (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:62-63)

1614, 20 de octubre: Sobre que pulperos dejen de tratar y contratar con negros y mulatos esclavos. El pregón lo hizo “Juan, mulato del servicio de su merced”…, en Caracas, el 1.11.1614 (Actas del Cabildo de Caracas, t. IV, pp. 65-66)

1616, 18 de junio: “Salbador, negro, que hace oficio de pregonero” (Actas del Cabildo de Caracas, t. IV, p. 128)

1616: pasajero Tomás López Crespo, vecino de la ciudad de Barquisimeto, gobernación de Venezuela […] y lleva consigo […] a Francisco de Salas, mulato libre, su criado”… (J, Eliseo López, La emigración desde la España, II:79)

1618: Como parte del botín “de la toma y quema de Santo Tomás [de la Guayana] […] tres esclavos y dos indios”… (B. Tavera-Acosta, Anales de Guayana, p. 80)

1621: Extenso documento titulado “Proceso que vino al Consejo con la residencia que se tomó a Juan de Aro, Gobernador de Cumaná, contra Nicolás de Sosa, Maestre del navío Nuestra Señora de la Rocha, que fue de arriba al puerto de la dicha provincia de Cumaná con esclavos negros.” Si se revisan al detalles las estadísticas en él manejadas, las cifras no coinciden, quizá por razones que no es el momento apuntar. Para el número de esclavos a ser incorporados a nuestro cuadro, hemos creído acertado basarlo en el “Remate de esclavos en Cumaná”, pp. 186-187 de Documentos, donde contamos un total de 83 “cabezas de negros y negras, chicos y grandes”. De la arribada original, cuyo número no hemos podido determinar, se enferman 56, que son separados de los sanos. De esos 56 fallecen 19, de lo que restan 37. Si sumamos estos 37 a los que se rematan como sanos, 65, el 7 de diciembre, tendríamos un total de 92, pues en el documento se encuentra una relación detallada, por día, del número de negros que fallecieron antes de someterlos a remate, en tres lotes de sanos y uno de enfermos. Algunos aportes de este documento a la demografía de la esclavitud negra: 1) Especificaciones tomadas de la lista de negros fallecidos (pp. 185-186): “negro grande” (5) y 1 “negra muchacha”. 2) Según lo pregonado en la subasta -sólo negros sanos- por Gonzalo, “indio pregonero” (p. 186): a) lote de 20 “cabezas de negros y negras, chicos y grandes, que hacen quince piezas”; b) lote de 21 cabezas, “que hacen dieciséis piezas”; c) lote de 24 cabezas, “que hacen diecisiete piezas y media”. 3) De los negros sanos se compusieron tres lotes: a cada uno “le ha pertenecido negros grandes y treinta y dos, que a cada uno es una pieza; negra con sus crías de colo: diez, que hacen diez piezas con las dichas diez piezas de colo; una negra sin cría, que hace una pieza; muleques, que son negros pequeños: catorce, que hacen siete piezas; otros dos muleques que hacen otra pieza. Que éste es el un tercio y los otros dos al respecto en piezas y cabezas, de manera que cada uno de los dichos tercios tienen sesenta y nueve piezas de esclavos y esclavas”… (p. 182, Notificación). 4) Composición de los negros enfermos: “Que todas las piezas […], machos y hembras, chicas y grandes, son cincuenta y seis cabezas, las cuales han hecho en tres partes: la una parte tuvo siete negros varones, que hacen cinco piezas, por haber entre ellos algunos pequeños y otros enfermos [sic]. Iten cinco negras con sus crías, que hacen cinco piezas. Iten una negra más sin cría, que hace una pieza. Iten los otros dos tercios tuvo cada uno otras tantas cabezas y piezas como el tercio primero y en la misma forma y manera.” De ellos Domingo y Margarita se dejaron “a dos piezas por cuenta y riesgo de Su Majestad” (p. 183)

1623: ‘una negra esclava de la Iglesia’ fue entregada en pago de la madera adquirida para continuar edificaciones de la misma institución”… (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 186)

1623: pasajero capitán Juan Pacheco Maldonado, “va por gobernador de La Grita, y que puede llevar a […] Francisca Rodríguez, mulata horra”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:101)

1624, 30 de octubre: Entre los aportes para la pacificación de Nirgua, “El capitán Juan Pérez Hurtado tres esclavos” (Actas del Cabildo de Caracas, t. V, p. 389)

1624: “el ‘maestro mayor de la obra de la Iglesia’ recibió dos negras, valoradas en 580 pesos”… (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 186)

1625, 22 de noviembre. Sobre solares dados a negros y mulatos. Más adelante, una relación de los solares que compraron (Actas del Cabildo de Caracas, t. VI, pp. 73 y 76 )

1626, 10 de enero: Herida del mal de San Lázaro, lepra, “una negra esclava de Andrés García”, vecino de Melchor de los Reyes (Actas del Cabildo de Caracas, t. VI, p. 93)

1626, 5 de diciembre: “Isabel, negra libre”…, Caracas (Actas del Cabildo de Caracas, t. VI, p. 168)

1626: “Información sobre la fundación de un convento de monjas en la ciudad de Mérida, para cuya fábrica se contaba con 10 mil pesos y doce negros esclavos que habían dado los vecinos.” (Enrique Marco Dorta, Materiales, Nº 187, p. 36) El texto completo se reproduce en Documentos, pp. 190-192 y según su contenido la cifra real de esclavos es de 18.

1636: “Testamentaría de Martín de Zavala. Recibos sobre cumplimiento de cláusula testamental. Certificación sobre cumplimiento de cláusula testamental relativa a liberación de esclava.” (Indice del Archivo Arzobispal de Caracas (Sección Testamentarías), p. 45)

1637: “El negocio de los asientos se mantuvo, pero de tarde en tarde llegaba algún navío fuera de rumbo. El 31 de octubre […] cobró el tesorero Hernando García de Ribas los derechos de 109 piezas de esclavos del buque Nuestra Señora de la Concepción del Rosario, salido del reino de Angola con destino a Nueva España. Quisieron los hados que la ruta de desviase extraordinariamente, por favor de los hacendados de Venezuela, siempre anhelosos de cargamentos baratos.” (M. Acosta Saignes, Vida, pp. 79 y 99. Toma la información, según nota 15, p. 79, del Libro de Real Hacienda Nº 20 (1636-1640), Archivo General de la Nación, Caracas, Sección Real Hacienda)

1638: “La misma Iglesia los tenía [esclavos negros], y es curioso a este efecto el problema que se presentó a la Catedral de Coro cuando se trasladó a Caracas al encontrarse con los seis negros que allí tenía y que, por lo tanto, como eran de la Catedral, han de pasar con ésta en 1638.” (José Llavador Mira. La Gobernación de Venezuela en el siglo XVII, pp. 54-55. Lo toma de AGI, Audiencia de Santo Domingo, legajo 724)

1639: Minas de Cocorote: “se le perdió un hacha a un negro carretero llamado Alejandro” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 155)

1639: pasajero doctor Bartolomé de Navas Becerra, a quien S.M. ha hecho merced de presentarlo al arcediano de la iglesia catedral de la provincia de Venezuela: licencia para que pueda pasar a aquella tierra y que pueda llevar a Esteban de Navas, su criado, mulato libre que vino de aquellas partes, natural de la ciudad de Santiago de León de Caracas, hijo de Juana de Cejas, mulata libre, hija de india libre; el cual dicho criado es de edad de 24 años”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:126)

1641: “En el testamento de Gaspar Guedes […] se hace alusión a ‘cinco esclavos que están embargados a pedimento de Julio de Ponce’ [y] 33 piezas de esclavos, así especificados: 13 negros, 1 mulata criolla, 1 negra con 4 hijos, 1 negra con 2 hijos, 1 negra con 1 hija, 1 negra, 1 negra y un hermano, 1 negra con 2 hijos, 1 negra, 1 negra, 1 negra.” Total: 38 (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 237)

1645, 4 de febrero: Francisca González, mulata libre, solicita medio solar, que se le concede (Actas del Cabildo de Caracas, t. VII, p. 11). La hemos considerado en el cuadro del “Sensario a solares”, 1658, infra.

1649, [roto] de julio: Bienes de Juana Villela y doña Mariana Villela, “su hija, viudas, vecinas de esta ciudad [Caracas], hicieron dotación de este convento”, constituido en Santiago de León para pobres y huérfanas. Del avalúo respectivo destacamos: “cinco [esclavos] enfermos, que los demás se han vendido y dado libertad […] siete negras […] una esclava” (p. 322) y 22 “piezas de esclavos” (p. 323). Total: 35 (Actas del Cabildo de Caracas, t. VII, pp. 322-324). Ver infra, 1649, [roto] de julio.

1650: “Como están anotadas las entradas de negros y las defunciones [en los libros de las Minas de Cocorote] sabemos que por 1650 había 114 [“o 1152, por el caso de Pedro Quiroga, pp. 166-168] esclavos […] De los negros, 89 eran hombres y 25 mujeres […] Sabemos con certeza la ocupación de 41 de los negros, así: arrieros, 3; cargadores de cobre, 3; boyero, 1; camarero, 1; carboneros, 3; carpinteros, 2; carreteros, 2; conuquero, 1; curtidores, 2; fabricantes de casas, 3; fundidores de metal, 3; fundidores de vaciado, 2; horneros, 3; mineros de la veta, 3; sacristán, 1; servidores, 3; vaqueros, 2.” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 157) Sobre la relación hombres-mujeres: 89-25, “Se guarda así aproximadamente la proporción de una mujer por cada tres hombres, pautada por las leyes para las concentraciones de servidumbres de esclavos.” (p. 158) Defunciones: 4.7.1662: ‘tres varas de lienzo crudo en la mortaja de Antonio Cachanga, negro esclavo’. 27.8.1663: ‘tres varas de lienzo de algodón en la mortaja de Juan Bran, esclavo’. 16.10.1663: ‘tres brazas de lienzo de algodón Miguel, negro casado, esclavo’. Las varas utilizadas como medida demográfica: “Nueve varas de lienzo crudo servían para vestir a un indio; tres varas de lienzo de algodón para amortajar a un negro; doce varas para pagar el trabajo de cuatro meses y medio” (p. 160), según los datos que al respecto proporciona Acosta Saignes en páginas anteriores. Alimentación: informa en pp. 160-163. Nacimientos: Registro de 1637-1653: Partida titulada “Memoria de los negros y negras que nacen en mi tiempo”: Según se comprueba allí, escribe Acosta Saignes, los nacimientos no eran muy abudantes. “Recuérdese cómo existían solamente 25 mujeres, entre las cuales pocas serían solteras y algunas demasiado viejas para procrear.” (pp. 164-165): se anotan nacimientos en 20.8.1639, 30.2.1640, 9.8.1643, 10.5.1643, 4.7.1643, 8.8.1643, 13.12.1643, 2.5.1644, 13.6.1644, 8.10.1644, 15.5.1646, 1.9.1648. Interpretación de estos datos: “Como se ve, no era muy activa la reproducción en el grupo de los esclavos. Además, eran en realidad pocas las parejas que procreaban, pues solamente alcanzaban a seis. De los trece niños que nacen desde el 20 de agosto de 1639 hasta el 1 de septiembre de 1648, doce corresponden a esas seis parejas de negros casados y uno a una mujer soltera. En ese caso no se da el nombre del padre. Una de las parejas, además, tiene cuatro de esos 13 niños, en 1640, 1643, 1644 y 1648. Otras tres parejas tienen hijos en tres ocasiones. Si suponemos que hubiese algún otro matrimonio estéril, una o dos solteras, y una o dos viejas, todavía quedaban suficientes mujeres para que la natalidad hubiese sido mayor. Suponemos que alguna de las esclavas restantes pudo haber sido mujer de algún indio de los que trabajaban en la mina y seguramente otras harían vida marital con empleados, por lo cual deben haber ocurrido otros nacimientos que, por no ser de parejas de esclavos, no se asentaron en los libros.” (p. 165) Negros que morían: 1632-1653: “De los negros y negras que se mueren en esta fábrica”: 1.1.1639: “murió una mujer, quien dio a luz a dos criaturas, ninguna de las cuales conservó. Murió el mismo día una negrita nacida hacía pocos años.”. 20.3.1639: “murió un negrito” y el 9.8.1639, “otro”. 24.8.1639: “quedó un negro viudo”. 24.4.1640: murió “otro, de nombre Antón, de una picada de culebra”. 18.2.1641: “murió ‘una negrita criolla’, hija de un viudo”. 4.5.1641: ‘un moreno’. 13.8.1641: “una esclava, llamada Teresa, de parto”; “en 1643 mueren cuatro negros sin que anote la causa; en 1646, dos y en 1647 dos. Para 1648 se asienta: ‘En 27 de julio murió un moreno de picadura de culebra, que no duró 20 horas, llamado Antón Mandere; en 1649 hay cuatro defunciones, entre ellos un niño y un viejo; en 1651 otro negro viejo, y en 1652, una mujer y un esclavo fundidor’. […] Entre noviembre de 1661 y octubre de 1663, fallecen cuatro negros.” (pp. 165-166) Dice Acosta Saignes: la muerte de negritos “nos anuncia importante mortalidad infantil” (p. 166). Mortalidad y natalidad: “A pesar de los cuidados del médico, la mortalidad, sin duda, superaba a la natalidad, y como no era posible esperar a que los niños creciesen, la única manera de mantener el número de trabajadores necesario sería llevando con frecuencia esclavos negros para reemplazar a los difuntos.” (p. 168)

1650: pasajero gobernador Ruy Fernández de Fuenmayor, que vino de la provincia de Venezuela: “licencia para volver a ella y llevar […] a Manuel Cochero, su criado, de color mulato, que será de 50 años […]; a Melchora de los Reyes, mujer de Manuel Cochero, mulata clara, con dos señales de hierro en la cara, de edad de 40 años; a Juan, muchacho de color mulato oscuro, de edad de 18 años poco más o menos; a Ignacio, negro rehecho, de Angola, con una señal de hierro en la frente; de edad de 20 años poco más o menos; a Mónica, negra atezada […] que será de edad de 25 años, de Angola; sus criados; todas las cuales siete personas [excluimos dos] vinieron de la dicha provincia de Venezuela el año pasado de [1]647 en servicio del dicho gobernador.”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:135-136) En 1668, Ruy Fernández de Fuenmayor está reclamando en el Cabildo de Caracas que no ha recibido los negros que solicitara (Actas del Cabildo de Caracas, t. XII, 1664-1668, p. 341)

1651: “150 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129)

1651, 25 de mayo: “informe hecho a favor de Ana de Guevara, negra libre, sobre el solar que pide”… Se le dio medio solar. (Actas del Cabildo de Caracas, t. VIII, p. 91) [La hemos considerado en el cuadro del “Sensario a solares”, 1658, infra]

1652, 11 de marzo: El 28 de febrero de este año “yo el dicho escribano [Joseph de Villanueva] fui a las casas de la morada [sic] del capitán don Joseph Serrano, regidor de esta ciudad [Caracas], y preguntando si estaba en ella a un mulato, nombrado Lucas, me dijo que estaba […] en las Guarenas”… (Actas del Cabildo de Caracas, t. VIII, p. 156)

1652, 27 de enero: un esclavo, de Doña Magdalena de Vera, vecina de Caracas, viuda de Juan Farfán. (Actas del Cabildo de Caracas, t. VIII, p. 148)

1654, 26 de junio: Alférez Cristóbal de Montiel: que el cuatro de junio “a las nueve de la noche, viniendo del campo un negro, esclavo de don Pedro Urtado Monasterios, alcalde ordinario de esta ciudad [Caracas], un hombre que estaba a caballo le dio un papel diciendo le llevase al dicho su amo, el cual lo hizo, y abierto y visto, se halló no tener firma y que en él se daba aviso de cómo se aguardaban en esta costa trece bajeles de enemigos”… (Actas del Cabildo de Caracas, t. VIII, p. 330)

1654: “60 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129)

1654, 3 de enero: “Juana de Villanueva, negra libre”, de Caracas, solicita 4 de solar. (Actas del Cabildo de Caracas, t. VIII, p. 304) [La hemos considerado en el cuadro del “Sensario a solares”, 1658, infra]

1655, 4 de septiembre: Padrón de los negros del Valle del Chama. Martín de Zurbarán, estancia de Mocacay, 5 (Francisco Congo, “su negro esclavo”, casado con Margarita, india; sus hijos: Domingo, 3 años, y Dionisio, de año y medio. Pablo y su mujer, “así mismo esclava”). Don Juan de Otalora, 18, estancia de Cachicamo: Jerónimo, casado con Lucrecia, esclava; Hernando y su mujer María, con un hijo llamado Mateo, de diez años, “poco más o menos”; Mateo, “casado y tiene su mujer en Mérida”, Simón Buyla, soltero; María, “conga, casada con negro de Don Juan de Heredia, “que está el marido en Mérida”. En la estancia que llaman de la Capellanía, Otalora tiene a “Miguel y su mujer Felipe [sic], esclavos” y a Pedro, y su mujer Antonia. En la estancia de los Guáimaros tiene a Francisco Quisama y su mujer Polonia y dos hijos: Lucas, de 3 años y Petrona, de 6; a Pedro Angola y su mujer María Caenda y a Juan Songo e Isabel, su mujer. Juan Félix de Arria tiene 3, en su estancia de cacao: Alejandro y su mujer Francisca y a María Angola, soltera. José de Angulo, 2, en su estancia de cacao: Antonio, su mujer Isabel y sus hijos Juana, 18 años, y Santiago, de 12. Francisco Arias, 3, en su estancia de cacao: Simón, soltero; Domingo y Lucía, su mujer. El capitán García Varela, ninguno. Doña Isabel Serrada, 3: Francisco, soltero; Manuel y Susana, su mujer. Ambrosio Yzarra, 2: Juan Angola y Juan Criollo. La estancia de las monjas: 6: Manuel y Mónica, su mujer; Miguel Cabrero y su mujer María; y Manuel y Cristóbal, solteros. Capitán Juan Fernández de Rojas, 4, en su estancia de Mucujepe: Francisco Angola y su mujer Lucía; Juan Mandinga, y Petrona, su mujer. Capitán Francisco Albarrán, 1, en su estancia de Mucujepe: Pedro, soltero. José Quintero, 1, “una negra llamada María.” ((Documentos, pp. 192-195)

1655, 7 de abril: un esclavo del capitán Francisco Pimentel. (Actas del Cabildo de Caracas, t. IX)

1656, 22 de noviembre: “Padrón de negros del Valle del Río de Castro (Jurisdicción de Mérida) [Por el documento anterior y la semejanza de las estancias, se trata de los pueblos de Tucani y Torondoy]”: Estancia del Capitán Luis Mariño de Lovera: 4 (Domingo, Feliciano, Damián, “hermanos y criollos todos tres” y Manuel Carabalí). Capellanía de Alonso Morillo: 4 (Juan Cutia “y un hijo suyo llamado Alejandro”; Jacinto y Felipe Criollo). Estancia de Ana Quintero: 5 (Francisco Caboverde, Felipe Bondo, Simón Angola, Juan Criollo y el “mulato llamado Lorenzo”). Estancia de Don Fernando de Arriete: 7 “negros de edad y dos muchachos criollos: llámase el capitán de esta cuadrilla Cristóbal”, Andrés, Ignacio, Gaspar, Antonio Congo, Pablo y Pedro Zape; “los muchachos se llaman […] Bernardo, que será al parecer de edad de doce o catorce años y el otro se llama José, que será de siete a ocho años.” Estancia de Doña Inés Mejía Ulloa: 1 “negro llamado García”. Total: 21 (Documentos, p. 203)

1656, 24 de noviembre: “Padrón de negros del Valle de los Bobures”, Provincia de Gibraltar. Realizado por Pedro Hernández Galarza: Estancia del Capitán Pedro Alfonso Paral: 6 (Manuel, Diego, Simón, Alonso, El Banin y José). Estancia de Amaro Jiménez: 8 (Domingo, Antonio, Antonio Bran, Juan Criollo, Juan Mercader, Mateo, Domingo Manzananque y Alejandro). Estancia de Rodrigo García de Hebia: 5 (Antonio Criollo, Antonio Cangongo, Martín, Antonio Bañon y Francisco). Estancia de doña Ana de Velazco: 1 (Antonio Congo). Estancia del Capitán Antonio Arraez de Mendoza, Caballero del Orden de Santiago: 17 (Antonio Angola, Blas Criollo, Fernando Bañon, Antonio Matamba, Melchor Embuyla, Felipe Criollo, Mateo Criollo, Marcos Criollo, José Matamba, Juan Malemba, Luis Lamba, Diego Bran, Antonio Lamba, Domingo Matamba, Juan Muleque Angola, Feliciano Bran y Juan Folupo). Estancia de Manuel Fernández: 1 (Pedro). Estancia del Capitán Baltazar González de Lira: 2 (Francisco Marinero y Simón). Estancia del Alférez Luis Guerrero de Luza: 10 (Juan Criollo, Miguel Criollo, Juan Monpoz, Juan Tenerife, Juan Viejo, Juan Andala, Antonio Portugues, Francisco Caramantel, Matías y Dominguillo). Estancia del Capitán Diego Cuervo de Valdez: 3 (Hernando Arara, Francisco Matamba y Juan Arara). Estancia de doña Ana de Quiroz: 4 (Miguel de Navonangel, Antonio Angola, Gaspar Criollo y Francisco Narara). Estancia del Capitán Juan de Soto: 5 (Gonzalo de Soto, Manuel Congo, Francisco Angola, Tomás Angola y Luis Angola. Total: 60 (Documentos, pp. 204-207)

1656: “Padrón de los negros que asisten en el Valle de Tucani” (Jurisdicción de Mérida) [Es parte del documento titulado “Auto para que se empadronen los esclavos de los Valles de la Jurisdicción de Mérida.- Año 1656”, en: Documentos, pp. 198-201. El padrón está en p. 201 y es el siguiente: Del trapiche del Capitán y Sargento Mayor Juan Pérez Cerrada, 3 (Antonio, Francisco y Sebastián). Beneficio de tabaco de Ignacio Pérez Cerrada, 3 (Francisco, Miguel y Pedro). Padre Pedro de Hinostrosa, “dos negros y un mulato nombrados Manuel, García y Mateo.” Estancia de Chimomo de Diego Jacinto de Hinostrosa, 1 (Juan Robolo). Estancia de Doña Juana de Hinostrosa, 3 (Sebastián, Domingo “y un muleque de ocho años nombrado Jacinto.”) Estancia de Doña Micaela Osorio, 2 (Cristóbal y Ambrosio, “su hijo”). Total: 15. [¿De interés?: “1662. El Sargento Mayor Juan Pérez Cerrada, vecino de la ciudad de Mérida y La Grita dice que habiéndole dado cédula de confirmación de la encomienda de Tucani, se han [sic] perdido por lo que suplica se le ha duplicado por perdido [sic]. (Hermano Nectario María. Catálogo, Doc. Nº 4060, p. 199)]

1656, 19 de noviembre: “Padrón de esclavos negros en los pueblos de Tucani y Torondoy.” [Los detalles de este padrón están en 1656, 22 de noviembre: “Padrón de negros el Valle del Río de Castro (Jurisdicción de Mérida)”, con un total de 21. Según las indicaciones expresas, se empadronó a todos los “negros varones”… (Documentos, pp. 201-202)

1657: “según se ha reconocido por memoria, hay el día de hoy doscientos ochenta y dos piezas de negros varones y hembras en dicha Mesa de Moromoy y como se fueren acrecentando dichos esclavos”… (Documentos, p. 212)

1658: “Doña Clara María [Román de la Vega, “otra de las mujeres propietarias de Camurí Chico”] declara que en su hacienda hay diez esclavos varones y siete hembras y que por muerte de todos sus ascendientes y descendientes nombra ‘por heredera a su alma…’.” (E. Troconis de Veracoechea. La tenencia de la tierra, p. 55)

1658: El Cabildo Eclesiástico acordó “comprar ‘una esclava, hija de uno de los esclavos de la Iglesia que hacía buen servicio’.” (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 187)

1659: “Primer inventario de la Hacienda Chuao”: 102 esclavos negros, distribuidos así: adultos: 73; Menores de 14 años: 29. Niños: 14. Niñas: 15. Inútiles: 9. Brito F. acota: los adultos nacieron “fuera del territorio venezolano, con excepción de cinco negros criollos.” Para efectos del cuadro, hemos sumado a 102 los nueve inútiles (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, pp. 99-100. Lo toma del Archivo del Registro Principal, Caracas, D.F. Testamentarías, 1657-1659, Documento Nº 14, pp. 191-194)

1659-1825: Cuadro: La mano de obra esclava en Chuao (1659-1825). De esta información sólo tomamos la que corresponde al período 1659-1671 y no consideramos la columna Valor Estimación en pesos (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 105) [“La cifra global, 150 esclavos en el año 1669, ha sido computada considerando los datos del testamento de Catalina Mexías de Abila. Esa cifra incluye los esclavos manumitidos en artículo de muerte, por la mencionada persona.”]




Año
Activos adultos
(+ de 15 años)
Párvulos
(- de 15 años)
Inútiles
Total
1659
66
33
7
106
1669
-
-
-
150
1671
69
29
7
105

1659, 16 de febrero: El siguiente cuadro está hecho en base a la información que hemos destacado de un “Sensuario a solares” de Caracas. Total: 19 (Actas del Cabildo de Caracas, t. IX):

nombre de la beneficiaria
condición
página
Gracia Espejo
negra
33
Antonia de Andrada [sic]
mestiza
36
Lorenza de Villanueva
negra [libre]
36
María Ponze de León
mulata
36
Juana Noguera
mulata
36
Marzela Nuñez
negra
36
Bartola
negra libre
37
María Samora
mulata
37
Ana de Guevara
negra [libre]
37
Francisca Gonzáles
mulata
37
Ysabel de Salas
mulata
37
Andrea Gonzáles
mulata
37
Ana María
negra
38
Lucía Sánchez
mulata
38
Gregoria Pérez
mulata
38
Juana de Villanueva
negra
38
Cathalina Ybarra
negra
38
Ysabel de Guevara
mulata
38
Francisca de la Cruz
morena
38

1662: El Tocuyo, “se ofrece una mulatica de 3 meses de edad, llamada Magdalena en 120 pesos.” (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 238)

1664, 1 de enero: “y preguntando […] por el […] alférez mayor Francisco de Aguirre Villela, me fue respondido por un mulato, su esclavo, nombrado Manuel, que su señor estaba en el campo”… [Hemos modernizado la ortografía] (Actas del Cabildo de Caracas, t. XII, 1664-1668, p. 4)

1665: “Causa judicial seguida por motivo de la muerte de un negro hechicero [Juan de Antillán]. Carora”. (Documentos, p. 215)

1667, 19 de septiembre: Del testamento “que parece haber otorgado […] Rafael de Flettes” se leyó una cláusula “que es del tenor siguiente: Yten, declaro que las otras seis piezas que tengo nombradas, es mi voluntad que […] las lleven o envíen mis albaceas a la ciudad de Santiago de León donde las vendan judicialmente al contado o al fiado […] como piezas de mina, que verdaderamente lo son […] y la dicha cantidad de los dichos seis esclavos, con el remanente de mis bienes, se ponga en el dicho censo”… (Actas del Cabildo de Caracas, t. X, 59 y ss, del 4.5.1658; Actas del Cabildo de Caracas, t. XII, 1664-1668, p. 231)

1668, 13 de agosto: “que mediante a justicia debe vuestra señoría mandar con gravísimas penas que todas las pulperías que hay en esta ciudad [Caracas], en tocante las ánimas que se tocan a las nueve de la noche [toque de campanas], no sean osados a abrirlas por ninguna de las maneras a persona de cualquiera calidad que fuere, porque a deshoras de la noche acuden mucha gente de servicio, así esclavos como indios, y traen los frutos que cogen y los venden a trueque de vino”… Sigue un breve recuento de los engaños a que son sometidos por los pulperos, etc., y de otros desastres, “como la muerte que hizo un indio a Pedro de Ynojosa, por salir el dicho a la defensa de una negra pulpera que tenía su puerta abierta a deshoras”… (Actas del Cabildo de Caracas, t. XII, 1664-1668, p. 317)

1668, 20 de mayo: En una carta de censo o tributo redimible, emitida por Juan de Segovia Betancourt […] a favor del Santo Hospital de El Tocuyo, “dos esclavos negros, Baltasar (de 14 años) y Luis (de 40).” (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 238)

1668, 25 de junio: Carta de dote a nombre del Capitán Antonio Ruiz Valero, novio de doña María Ribero de Lozada, El Tocuyo. “Entre los muchos bienes otorgados […] un negro criollo, Juan, de 16 años […] y una mulata criolla, Jacinta, de 10 años”… (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 238)

1671: “Padrón de esclavos de la Obra Pía de Chuao en 1671”. 101 esclavos: 40% son negros, mulatos y morenos criollos; 18% son esclavos de procedencia carabalí, angola, mandinga, matamba, buila, mutemo, malemba, montenima, lamba, orora y tamango; 3% a portugueses y flamencos y 39% a bozales. “Las relaciones cualitativas revelan el incremento de los esclavos nacidos en el Valle de Chuao y Zepecurinare y en otras regiones del territorio venezolano; en doce años -de 1659 a 1671- se desarrolla una tendencia que luego se impone: la sustitución de los esclavos importados por los esclavos criollos.” Dispersión de algunos de estos esclavos: El mismo año de este padrón -1671- son manumitidos, por disposiciones testamentarias de Catalina Mexías de Abila, los siguientes esclavos: Tiburcio, Tomasa y su hermana Juana, una negra vieja llamada Juana Angola y un negro viejo de nombre Francisco Angola. Una negra criolla, Antonia, fue donada al convento de San Jacinto. Una negrita llamada Leonarda fue prestada de por vida a Catalina de Ojeda. El esclavo de nación berberisco, Antonio Pinto, fue donado al convento de N. S. de la Merced; una negrita de trece años, fue donada a Juana Piñango. El negro criollo Domingo y la mulatica Pascuala fueron heredados por Juan de Porres, h. (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, pp. 100-103. Lo toma del Archivo del Registro Principal, Caracas, D.F. Testamentarías, 1657-1659, Documento Nº 19, pp. 227-229)

1673: pasajero Juan Bermudo, escribano de S.M. y de la residencia que don Diego de Acosta y Cabrera va a tomar a Venezuela […] y que pueda llevar en su servicio a un negro nombrado Roque Francisco, su esclavo, negro atezado, de 20 años […], habiendo primero y ante todas cosas obligádose de que volverá a traer a estos reinos al dicho negro, su esclavo.” (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:169)

1673: pasajero maestre de campo don Francisco Dávila Orejón Gastón, gobernador y capitán general de la provincia de Venezuela: “licencia para pasar a ella y llevar a […] María Borges, negra atezada, de 18 años […]; María Baptista, de 24 años, negra atezada […]; Pedro Benito, negro atezado, de 20 años […], esclavos”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:166)

1674: “Caracas. Testamentaría de doña Andrea de Cáceres y Guevara. […] Autos sobre pretensión de Dominga de Guevara, morena esclava, sobre cumplimiento de cláusula testamental de Andrea de Cáceres y Guevara, relativa a la libertad de la hija de aquélla.” Total: dos (Indice del Archivo Arzobispal de Caracas (Sección Testamentarías), p. 67)

1676: Valle de Humocaro, Lara: “Nicolás, [un] mulato esclavo del Alférez Andrés Bravo […], pretende contraer matrimonio con Elena, india de su encomienda”… (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 227)

1677, 15 de octubre: María, esclava, de color mulato, de 3 años “poco más o menos, hija de Francisca, mulata asimismo”. Expediente incompleto [nota del paleógrafo] (“Liberación de una esclava…”, p. 142)

1677: pasajero don Francisco de Alberro, gobernador y capitán general de la provincia de Venezuela. Lleva consigo, entre otros, a “María de la Concepción, negra clara, ladina, de 36 años […]; Antonia, negra atezada, de 17 años […]; sus esclavas”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:175)

1677: pasajero don Juan de Arrechederra [sic], regidor de la ciudad de Caracas, que vino a estos reinos. Que puede llevar a sus criados “José Moronta [de 27 años “poco más o menos”] y Juan José [de 20, “poco más o menos”] mulatos libres y naturales de la dicha ciudad de Caracas que con licencia pasaron a estos reinos”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:177)

1679: “un negro oficial de albañil, por 6 reales diarios”, ofrecido por Juan de Aranguren “para las obras de fortificar a este Puerto de La Guaira”… (E. Troconis de Veracoechea. La tenencia de la tierra, p. 35)

1682: pasajero Lope Merchán, de Badajoz, y viaja “con Juan de Dios, su esclavo, negro atezado, de 22 años”, pero con la obligación de “volverlo a estos reinos”. (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:188-189)

1683, 24 de marzo: Francisco de Suñiga [Suniga, en otras partes del documentos], moreno libre, acompañante en el apresamiento de contrabandistas españoles en Choroní que, entre otras cosas, tratan con esclavos negros y con extranjeros. (“Expediente sobre el contrabando en Choroní, p. 165)

1684, 10 de marzo: “D. Antonio de Vergara Azcárate y Dávila. Da cuenta a S.M. de un litigio que se accidentó sobre un negro que apresó el enemigo y huyó de su poder. Acompaña documentos.” (Hermano Nectario María. Catálogo, Doc. Nº 2273, p. 119)

1687: Juan Agustín, negro otorgado por Doña Catalina de Pérez al Convento de San Francisco de El Tocuyo (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 237)

1688: Gaspar de los Reyes, mulato otorgado por Leonor Ventura de Saavedra al Convento de San Francisco de El Tocuyo (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 237)

1690: María Magdalena, negra otorgada por Doña Juana de Mendoza al Convento de San Francisco de El Tocuyo (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 237)

1694: pasajeros “Gaspar y Amaro, negros atezados, esclavos de Juan García de Villalobos”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:225)

1695: “El Rey. Al Gobernador de Maracaibo […] En carta […] que trata de lo que se ha de ejecutar con los negros de mala entrada y que no había aparecido sino uno, que hicisteis vender […] y representáis lo dificultoso que será el descubrimiento de otros…” (Documentos, p. 235)

1696: “El Rey. Al Obispo de Caracas en respuesta de lo que escribió satisfaciendo a lo que se le participó acerca de haberse quedado con un negro y otras cosas pertenecientes a la Iglesia de Santa Marta…” (Documentos, p. 236)

1696: “es mucho lo que tienen los dichos indios [de Paria], despojos todos de las embarcaciones que han cogido, pues hasta dos negros tienen hoy por esclavos”… (Documentos, p. 233)

1696: pasajero don Juan Francisco Rivero, canónigo penitenciario de la iglesia catedral de Caracas. Puede llevar “un esclavo que trajo de ella nombrado Domingo Félix, de color pardo, de edad de 18 años”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:227)

1697: “421 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 129)

1698: “76 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 130)

1698: pasajero don Martín Carreño de Castro, de Cádiz, al puerto de Cumaná; “necesita llevar en su servicio un esclavo suyo propio llamado Pedro, de 20 años”. Promete traerlo de regreso. (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:229)

1698: pasajeros “José Antonio y Antonio, negros atezados y esclavos de don Blas de Madrona, vecino de Cádiz”. Dio fianza “de que volverá a estos reinos los dichos dos esclavos”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:229)

1699: “105 piezas” (A. Arellano Moreno, Orígenes, p. 130)

1699: Chivacoa, Yaracuy: Testamento de Don Gaspar Farfán Moreno: “2 esclavos negros: uno llamado Buenaventura, de 12 a 13 años y otro Pedro, de 10 a 11 años.” (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 238)

1699: Del testamento de Agustín Fernández de Escorcha, El Tocuyo: ‘trapiche que hizo Juan Moysen, mi esclavo […] negro, oficial de carpintero’… (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 231)

1699: pasajero “Francisco, negro atezado, esclavo de don Andrés de Gainza, maestre […] que fue de registro a Caracas […] y el dicho don Andrés dio fianza de que volverá a estos reinos el dicho esclavo”… (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:239)

1699: pasajero don Diego de Suinaga y Orbea, gobernador de la isla de Margarita. Lleva dos criados, uno de ellos Juan José de Céspedes, “negro atezado, natural del reino del Perú, que fue su esclavo y quedó libre por haber sido apresado en la urca de Velasco el año de 1696.” (J. Eliseo López, La emigración desde la España, II:237)

2.- Esclavos negros en Venezuela, ss. XVI y XVII: cantidades no comprobadas

1525: Licencias para importar cuatrocientos o más negros “y la autorización a Gerónimo de Ortal para desembarcar algunos en las costas de Paria; las concesiones a Cedeño y Heredia, equivalente a doscientas piezas, y a Hernando Velasco para introducir negros –cien, comenta E. Arcila Farías. Economía colonial de Venezuela, p. 394– provenientes de Portugal, Cabo Verde y Guinea.” (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos en la historia de Venezuela, p. 169)

1527, 1 de junio: permiso de Diego Caballero para que ‘a vos o a la persona que para ello vuestro poder hubiere, vos dejen tener los dichos doce esclavos en la dicha pesquería y contratación de las dichas perlas’. Comenta Acosta Saignes que “El beneficiado podía llevarlos, ya de Cabo Verde, ya de otro lugar.” (M. Acosta Saignes, Vida de los esclavos negros en Venezuela, Nota 1, p. 144; F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 169)

1527: En este año, “los Urrutia [Sancho Ortiz y Juan] enviaron sin permiso otros 17 negros a Cubagua”… (E. Otte, Las perlas del Caribe, p. 355)

1528, febrero: Sancho Ortiz de Urrutia y Juan de Urrutia “consiguieron nueva licencia de la corona para exportar 30 negros a la isla. (E. Otte, Las perlas del Caribe, p. 355)

1529: Francisco de los Cobos “obtuvo licencia para introducir […] en Tierra Firme doscientos esclavos negros.” (C. Siso, La formación, I:433)

1532: “El despoblamiento indígena de las costas de Coro era evidente cuando los alemanes en función político-administrativa, se veían obligados a dirigirse a la Corona pidiendo licencias para introducir en las tierras bajo su mando, esclavos negros hasta la cantidad de 800 como parte de un total de 4.000.” (Marco-Aurelio Vila, Síntesis geohistórica de la economía colonial de Venezuela, p. 16)

1543, 30 de junio: “por R.C. [Real Cédula], se dio respuesta a una representación del pueblo de Nuestra Señora de los Remedios por la cual se solicitaba […] licencia para introducir hasta cien esclavos negros”… (M-A Vila, Síntesis geohistórica, p. 23)

1550: En Coro, a 20 de octubre, el obispo D. Miguel Gerónimo de Ballesteros solicita al Rey que “les mande que enbien treynta negros para que sustenten esta açequia y presa [que “antiguamente” tenían hecha los indios], porque será una de las prençipales cabsas por donde esta çibdad permanesca…” (Enrique Marco Dorta, Materiales para la historia de la cultura en Venezuela (1523-1828, Nº 17, pp. 4-5) La compra debía realizarse “en las Islas de San Diego y San Juan”… (E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 245)

1560: Sancho Briceño, procurador, “obtiene exención de derechos para 200 piezas de esclavos”… (R. A. Rondón Márquez, La esclavitud, p. 27, según J. Gil Fortoul: Historia constitucional…) Suponemos que estas piezas son las mismas que reporta, sin referencia, Antonio Arellano Moreno, en Orígenes, p. 129; E. Arcila Farías. Economía colonial de Venezuela, p. 393)

1565: Vino a las costas de Margarita un Juan Haquinis [¿Hawkins?], inglés […] con cantidad de mercaderías y de trescientos o cuatrocientos esclavos que en la costa de Guinea había robado”… (Documentos, pp. 26-27; M. Acosta Saignes, Vida, p. 71)

1571: “Diego Mazariegos [Gobernador] pide traer a Venezuela mil esclavos negros para la explotación de minas.” (Documentos, p. 54; F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, pp. 64 y 171)

1572: “Diego Mazariegos insiste en la importación de 1000 esclavos negros”. (Documentos, p. 57)

1576: Solicitud de licencia para importar 1.300 negros a Venezuela, distribuidos así: Coro, 100; Tocuyo, 200; Nueva Segovia 200; Valencia, 100; Trujillo, 100; Santiago de León, 500; Nuestra Señora de Caraballeda, 100. Entre otras cosas, los solicitantes piden: “que las dichas piezas de negros y negras se han de traer de Cabo Verde, de nación urafaras, branes, banoles y mandinga o zapes.” (Documentos, p. 62; F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 65; Documentos para la historia económica de Venezuela, pp. 339-342; E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, pp. 224-225; E. Troconis de Veracoechea. La tenencia de la tierra, p. 31)

1580: “Sobre otorgamiento de cien licencias de esclavos para las ciudades de Tunja, Mérida y Pamplona”. No se especifica lo solicitado para Mérida. (Documentos, p. 64)

1582, 2 de abril: Por una R.C. de esta fecha “se autorizó el ‘…ir a cargar los dichos esclavos negros en Cabo Verde y Guinea y llevarlos a la dicha pesquería…’ [en la Isla de Margarita]. En total, 150 esclavos.” (M-A Vila, Síntesis geohistórica, p. 29)

1585: “El Procurador General de la Isla de Margarita, pide al Rey se sirva ordenar la introducción de 2.000 esclavos negros, para explotar los ostiales.” (Documentos, p. 65) Esta materia continúa en el documento que está en pp. 72-79.

1587, 16 de septiembre: Por Real Cédula de esta fecha “se autorizaba la llevada de 25 esclavos negros más a la Isla de Margarita con el objeto de destinarlos a la construcción de fortificaciones.” (M-A Vila, Síntesis geohistórica, p. 29-30)

1588: Súplica a S.M. de que “haga merced […] de 3.000 licencias de esclavos negros de Guinea, para que se naveguen y traigan a esta Gobernación y provincia de Caracas, para que se repartan entre los vecinos de las ciudades de españoles […] que son nueve […]: Santiago de León, Coro, Trujillo, Nueva Segovia de Barquisimeto, Carora, El Tocuyo, la Laguna de Maracaibo, la ciudad de Valencia del Rey, San Sebastián de los Reyes.” (Documentos, p. 84; E. Troconis de Veracoechea, Historia de El Tocuyo colonial, p. 225)

1589, 22 de noviembre: “la ciudad de Maracaibo otorga poder a Rodrigo de Argüelles para solicitar a crédito doscientos cincuenta ‘piezas de esclavos (…) para la criación de los ganados y demás granjerías’ y también Carora formula una petición en el mismo sentido.” (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 171. Lo toma de Actas del Cabildo de Caracas, t. I, pp. 126-130)

1590, 28 de mayo: El Cabildo de Caracas ordena al Procurador Simón de Bolívar, “suplicar merced de tres mil licencias de esclavos de Guinea, con facultad de vender algunas en otras partes para cubrir los gastos”. (Blanco y Azpúrua dicen [sic]: ‘un número de esclavos equivalentes a cien toneladas de cada buque mercante’) (R. A. Rondón Márquez, La esclavitud, p. 27, según J. Gil Fortoul, Historia constitucional; (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 171. Toma la información de Actas del Cabildo de Caracas, t. I, p. 136)

1590: El Gobernador de Venezuela, Diego de Osorio, pide licencia para introducir dos o tres mil [sic] piezas de esclavos negros. (Documentos, p. 94)

1590: Sancho del Villar, Alcalde Ordinario de la ciudad de Santiago de León, solicita trescientas licencias de esclavos para poder traer en el ministerio y labor de las minas de oro que hay en esta Gobernación y yo he descubierto y así mismo en la granjería de las perlas y ostiales que nuevamente he descubierto”… (Documentos, p. 88) La petición es avalada por Don Diego de Osorio, Gobernador de Venezuela (Documentos, p. 94)

1593: “Nicolás de Peñaloza señaló en el Cabildo la necesidad de importar 600 esclavos para incorporarlos al trabajo de la tierra”. (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, pp. 65 y 171)

1595: “se comisionó a D. Simón de Bolívar para pedir cuatro mil negros, que no le fueron concedidos, en España.” (M. Acosta Saignes, Vida, p. 96)

1596: Garci González de Silva, “vecino y procurador de Caracas, pidió al Cabildo [el 8 de enero] se importase buena cantidad de negros [500 o mil]”… (M. Acosta Saignes, Vida, pp. 96-97; F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos,p p. 65 y 171)

1597, 12 de julio: por Real Cédula de esa fecha “se dispuso el envío de 200 esclavos negros a la provincia de Nueva Andalucía.” (M-A Vila, Síntesis geohistórica, p. 31)

1597: La reducción de mano de obra negra en Margarita, “indujo al gobernador Pedro Fajardo a pedir fueran introducidos 400 esclavos para que los ‘…vecinos se animasen a buscar nuevos ostrales’; y otros doscientos para Cumaná, donde habían dos canoas pesqueras. Por R.C. [Real Cédula] del 4 de octubre de 1597 se acordó que se estudiaría lo conveniente de la solicitud para resolver lo que más fuera conveniente.” (M-A Vila, Síntesis geohistórica, p. 31)

1597: Pedro de Liaño o Liano “Acusaba […] a los Gobernadores de Margarita, Pedro de Salazar y Francisco de Vilches. De haber contratado con los corsarios. De su labor advertía cómo de varios viajes irregulares, había ordenado se confiscasen hasta seiscientos negros ‘y se iban siguiendo otros muchos’.” (M. Acosta Saignes, Vida, pp. 77-78)

1599: “el Cabildo gestionó la importación de 500 negros fiados para venderlos a los vecinos.” (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 65 y 171. Lo toma de Actas del Cabildo de Caracas, t. I, p. 509, del 14.4.1599)

1601, 8 de septiembre: “ahora, con la merced y limosna que Vuestra Majestad le hizo de la media vacante desde que murió el Obispo Manzanillo hasta el fias (sic por fiat) de la presentación a Su Santidad de la persona de Don Fray Domingo de Salinas, que monta tres mil cuatrocientos ducados, se han de comprar doce esclavos para que los edificios [de la iglesia] vayan adelante, que han cesado por la pobreza de la fábrica y no haber naturales, que en el distrito de esta ciudad [Coro] naturales que sirven no hay seiscientos, que se van acabando muy a prisa”… (Documentos, p. 110). Los doce esclavos se comprarían en Maracaibo. (F. Brito Figueroa, El problema tierra y esclavos, p. 185)

1603, 30 de julio: Súplica a S.M. para traer 1000 negros a la Provincia de Venezuela (Actas del Cabildo de Caracas, t. II, pp. 136-137)

1605: Carta del Gobernador de la Provincia de Venezuela, Francisco Mejías de Godoy: …”Que todo esto y el salario del dicho Alcalde se pueda proveer muy fácilmente con que Vuestra Majestad sea servido de mandar poner en el dicho fuerte y puerto [de La Guaira] veinte negros esclavos con algunas negras, las cuales asistiendo a dichos reparos y demás que se ofrecieren darán suficiente provecho […] Que la tierra es muy a propósito para la conservación y multiplicación de los dichos negros y se puede tener esperanza de que en pocos años vengan en crecimiento […] Que no será novedad mandar Vuestra Majestad traer los dichos esclavos, pues en todos los presidios de las Indias los tiene […] en mucha cantidad”… (Documentos, p. 114)

1649, [roto] de julio: Para la constitución del convento en base a la donación de las Villela, se solicitó comprar 30 esclavos negros, varones y hembras para que suplan la falta de indios. (Actas del Cabildo de Caracas, t. VII, pp. 325)

1665 [Presumimos que se trata de una esclava pero no la hemos incorporado al cuadro respectivo] “Caracas. Testamentaría de Rodrigo Cervellón. Isabel de Cervellón pide se consulte el testamento de Rodrigo Cervellón en el cual se expide su libertad.” (Indice del Archivo Arzobispal de Caracas (Sección Testamentarías), p. 60)

1667, 27 de julio: “Y el dicho señor depositario general dijo y propuso: que esta ciudad [Caracas] y su jurisdicción, es notorio, está falta de negros esclavos por los muchos que han muerto de la puntada y sarampión, y muchos indios, con que hay falta de peones que cultiven la tierra y hagan labores, y así dice que será acertado se escriba a su majestad […] dé licencia para que [“los grillos”: se refiere al asiento de Domingo Grillo] puedan conducir a esta ciudad quinientos o mil esclavos. Y visto por este cabildo, dijo: que por ser notoria la propuesta , se escriba dicha carta”… (Actas del Cabildo de Caracas, t. XII, 1664-1668, p. 230)

1693: Sobre “licencia para importar [desde Barbados o Curazao] 400 esclavos negros a Cumaná”… (Documentos, pp. 226-227)

Segunda Parte: Aproximación a una demografía de la esclavitud negra en Venezuela, siglos XVI y XVII

2.1: Distribución de Frecuencia: Esclavos negros en Venezuela: cantidades comprobadas según las fuentes impresas consultadas, siglo XVI:


clases
frecuencia (f)
frecuencia absoluta (h)
frecuencia relativa (H)
1500-1510
0
0
0%
1510-1520
0
0
0%
1520-1530
2
0,0007
0,08%
1530-1540
162
0,062
6,23%
1540-1550
101
0,038
3,89%
1550-1560
84
0,0323
3,23%
1560-1570
811
0,3120
31,20%
1570-1580
32
0,0123
1,23%
1580-1590
49
0,01885
1,89%
1590-1600
1.358
0,52250
52,25%

2.599
1
100%

Se observa, en primer lugar, que de 1500 a 1520 las fuentes impresas consultadas no ofrecen información; segundo, que a la década 1520-1530 corresponde el primer reporte comprobado de esclavos negros; tercero: las fuentes impresas reportan para la década 1590-1600 un 52,25% de esclavos negros y en la de 1560-1570, un 31,20%. Esto significa que en las dos décadas mencionadas las fuentes que utilizamos registran un 83,45% de negros en el siglo XVI.

2.2: Distribución de Frecuencia: Esclavos negros en Venezuela: cantidades comprobadas según las fuentes impresas consultadas, siglo XVII: 

clases
frecuencia (f)
frecuencia absoluta (h)
frecuencia relativa (H)
1600-1610
45
0,01979
1,98%
1610-1620
239
0,10517
10,52%
1620-1630
129
0,05675
5,68%
1630-1640
118
0,051913
5,19%
1640-1650
73
0,032116
3,21%
1650-1660
919
0,40431
40,43%
1660-1670
14
0,00661592
0,62%
1670-1680
114
0,050153
5,02%
1680-1690
3
0,001319
0,13%
1690-1700
619
0,272327
27,23%

2.273
1
100%

En este cuadro se observa –siempre según las fuentes impresas consultadas– que en la década 1650-1660 se produce el mayor porcentaje de registro de esclavos negros –un 40,43%–, seguido de un 27,23% en las postrimerías del siglo XVII venezolano. En la segunda década de este siglo, hay un registro del 10,52%, precedido de un 1,98% en la década anterior. Esta cifra, junto a las de 0,62% y 0,13% representan las más bajas del registro efectuado. 

Si comparamos el total de esclavos negros registrados para los siglos XVI y XVII –2.599 y 2.273, respectivamente– notamos que en el primer siglo de nuestro tiempo colonial se registraron más esclavos negros que en el segundo siglo, lo que se traduce en una diferencia de 326 esclavos registrados. 

2.3: Distribución de Frecuencia: Esclavos negros en Venezuela: cantidades no comprobadas según las fuentes impresas consultadas, siglo XVI:

clases
frecuencia (f)
frecuencia absoluta (h)
frecuencia relativa (H)
1500-1510
0
0
0%
1510-1520
0
0
0%
1520-1530
989
0,41130
4,13%
1530-1540
800
0,033409
3,34%
1540-1550
100
0,004176
0,42%
1550-1560
30
0,00125
0,13%
1560-1570
600
0,02505
2,51%
1570-1580
2.301
0,09609
9,61%
1580-1590
5.525
0,23077
23,08%
1590-1600
13.600
0,56796
56,80%

23.945
1
100%

En este cuadro se observa que en la década de los ochenta hubo un registro significativo en cuanto a solicitudes de esclavos negros, de un 23,08% que, sumado al 56,80% de la década de los noventa del siglo XVI alcanza un 79,88%, es decir, casi la totalidad de las solicitudes para el mencionado siglo.

2.4: Distribución de Frecuencia: Esclavos negros en Venezuela: cantidades no comprobadas según las fuentes impresas consultadas, siglo XVII:


clases
frecuencia (f)
frecuencia absoluta (h)
frecuencia relativa (H)
1600-1650
1.042
0,20757
20,96%
1650-1700
3.930
0,79042
79,04%

4.972
1
100%

Se puede apreciar en este cuadro que en los últimos cincuenta años del siglo XVII se registró la mayoría de solicitudes de esclavos negros en un 79,04%.

En ambos cuadros la mayoría de las solicitudes ocurre, según las fuentes impresas consultadas, hacia el final de cada siglo.

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