domingo, 15 de enero de 2017

Religiosidad Popular, respuestas a una entrevista, por Rafael Antonio Strauss K.

Aquí van mis respuestas..., que espero satisfagan sus expectativas. Cualquier otra cosa con ellas relacionadas, a la orden. Reciban mis saludos. Rafael Strauss, Antropólogo y Etnohistoriador. 18.7.2006.

1.- ¿El uso de la simbología religiosa en el gobierno es un reflejo de lo que somos los venezolanos?
En cierta forma sí, porque por sobre todas las cosas y porcentualmente hablando, digamos, los venezolanos somos tan religiosos como supersticiosos. De allí esa suerte de mezcla de valores religiosos que nos caracteriza. Ya desde los tiempos coloniales, período que dura poco más de 300 años, se percibe en la cultura en formación –cuyas matrias, cuyos úteros indio, español y negro– se fueron instalando elementos que se consideraron útiles. No sorprende, entonces, que nos reconozcamos, a pesar de que algunos sectores sociales lo nieguen, en elementos provenientes del indio y del negro y, mayormente, del español que fue la cultura de conquista o cultura dominante o cultura donadora y, por lo tanto, la predominante.  
2.- ¿Siempre ha existido ese uso de cruces y alusiones a Dios y Cristo? ¿Es algo nuevo?
No creo que sea algo nuevo, entre otras razones porque es algo que forma parte de la cotidianidad de quienes viven en Venezuela. Es decir, que siempre ha existido. No en balde, la doctrina religiosa que predomina en la cultura de Venezuela es la cristiana, que aquí, el pueblo ha reinterpretado sin que ello implique o signifique pecar, transgredir, porque hasta al pecado doctrinario se le ha pasado por encima en Venezuela. Por otro lado, no creo tampoco que haya un venezolano, por muy ateo que se considere, que no invoque a Dios o a Cristo o se haga la señal de la cruz al momento de enchufar algo, o de colocar un bombillo, o de salir de viaje, y un largo etcétera. Lo que ocurre, creo, es que ahora es más visible ese uso, quizá porque la figura central de nuestra vida pública ha hecho más visibles esos signos sagrados de nuestras creencias religiosas tradicionales, y otros.
3.-¿Qué hay detrás de eso?
No percibo que detrás de “eso” haya otra cosa que la simple utilización de elementos tradicionales de nuestra cultura, en el caso de tu pregunta, elementos religiosos, exactamente igual al léxico, para algunos novedoso, que utilizan muchos de nuestros políticos para dirigirse a las masas. Cosa esta, por cierto, que revela otra característica del venezolano: la franqueza, el decir las cosas como son, sin adornos…, exactamente como hace con sus títulos un conocido diario de circulación nacional. La utilización de signos religiosos queridos y conocidos es indicio de autenticidad, en todo caso, amén de que el venezolano no le ha parado nunca a las prohibiciones, tal y como lo demuestro en mi libro El diablo en Venezuela. No es tabú entre nosotros utilizar algún signo sagrado o que así se considere. El venezolano se ha hecho tan amigo de Dios como del Diablo.
4.- ¿La santería es común entre los que ejercen el poder en el país?


No lo sé, no dispongo de parámetros para afirmarlo, ni para negarlo. Y si es así, no lo vería distinto a la utilización de valores de otras culturas que se han asentado en la nuestra.